Briones

La intervención en este pequeño hotel ha consistido en la rehabilitación, liderada por el arquitecto Ignacio Quemada, de una casa solariega del siglo XVI en el pueblo medieval de Briones. En un enclave privilegiado, a lo alto de un cerro y rodeada de viñedos, se encuentra esta pequeña población riojana de 700 habitantes.

La muralla medieval del pueblo rodea el patio del hotel creando el núcleo sobre el que giran las zonas comunes y parte de las habitaciones. En la planta baja encontramos la recepción con la comunicación vertical hacia las habitaciones y justo enfrente del acceso, la sala de estar y biblioteca con una gran chimenea, volcada al patio. Desde aquí se accede al restaurante desde el cual se puede divisar parte de la cocina y que también está volcado al patio. Este comedor da acceso por un lado a un antiguo lagar dónde se pisaba la uva, ahora convertido en un reservado y, por otro lado, a uno de los dos accesos del calado, antiguamente usado para la elaboración y conservación del vino. El calado se ha convertido en un comedor informal con cocina de parrilla propia. El hotel consta de tres plantas; las dos primeras albergan seis habitaciones cada una de ellas y la tercera planta tiene cuatro habitaciones abuhardilladas. Cada una de las dieciséis habitaciones es diferente a la otra. Algunas de ellas con vistas al Ebro, otras a la muralla que rodea el patio y otras al campanario y al pueblo.

La intención a la hora de abordar el proyecto de interiorismo ha sido buscar el equilibrio entre conservar su pasado medieval, pero actuando de manera contemporánea, creando así una atmosfera de confort y elegancia que resulte íntima y acogedora. En cuanto a la materialidad de los espacios se han utilizado materiales nobles y de origen natural. La madera estructural teñida de color marrón muy oscuro que contrasta con el parquet que reviste pavimento y armarios. Estas maderas contrastan con la piedra clara utilizada en los baños como material predominante.

En los pasillos de acceso a las habitaciones encontramos una mezcla de texturas de elementos lineales de diferentes materiales como el hierro, la madera e incluso la moqueta. Estos crean un diálogo entre ellos que salpicados de manera discreta de la laca brillante de las puertas de cuatro colores distintos configuran una rica y singular estética. En las zonas comunes el tratamiento de los materiales se mantiene como en el resto del hotel, añadiendo el hierro en los paramentos verticales para enfatizar y poner en valor la piedra medieval además de albergar la luz indirecta que la resalta. Como colofón, el pavimento de la recepción, el patio y el calado es una reinterpretación del pavimento original de piedra de canto rodado.

Arquitectura

Ignacio Quemada Arquitectos

Interioristas

Isabel Lopez Vilalta*

Cliente

Jaria Hotels, SL

Fotógrafo

Del Rio Bani

Superficie

2.200 m²

Situación

Concepción 37, 26330 Briones, La Rioja